| Características
Históricas de la localidad:
Parece que los primeros
pobladores son los vetones.
Desde el año 756 Béjar pertenece
al Emirato Independiente (luego califato) de Córdoba.
A mediados del siglo XII, reinando Alfonso VII
de Castilla, Béjar es conquistada por los
cristianos, después de cinco siglos de
dominación musulmana.
En 1396 el entonces rey de Castilla, Enrique III,
llega a un acuerdo con D. Diego López de
Estúñiga para hacer un intercambio:
D. Diego da al rey la villa de Frías y
el rey da a D. Diego la villa de Béjar.
Con D. Diego se asienta en Béjar la familia
de los Estúñiga ( o Zúñiga),
que durante más de 500 años van
a ser los dueños absolutos de Béjar
y sus tierras, convirtiéndola en un pequeño
estado con administración, justicia y ejercito
propios, manteniéndola en un rígido
feudalismo. Los bejaranos tienen duques que saben
con una mano protegerlos y con otra explotarlos.
Hacia 1669 los Zúñiga instalan la
Fábrica de Paños. En 1811 las Cortes
de Cádiz aprueban la ley de supresión
de los señoríos con la cual se da
por terminada la relación de la Casa de
los Zúñiga y la villa bejarana.
En el siglo XIX se fragua la forma de ser de los
bejaranos, a raíz de los hechos que acontecen:
el desarrollo de la industria textil, la configuración
de una personalidad colectiva de carácter
progresista, la lucha por salir del aislamiento
geográfico en que se encontraban , el origen
de instituciones y asociaciones que hoy perduran.
Cuando Béjar sale del largo feudalismo
al que había estado sometida, se sitúa
entre los mayores defensores de la libertad.
En 1833 se produce la división del territorio
nacional en provincias. La Tierra de Béjar,
después de casi setecientos años,
es dividida en tres y repartida por tres regiones
distintas: León(Salamanca), Castilla (Ávila)
y Extremadura (Cáceres). Los bejaranos
no quedan nada contentos y en 1850 el Ayuntamiento
solicita ser desmembrado de la provincia de Salamanca.
En el pueblo de Béjar hay un orgullo que
llamamos bejaranismo por oposición al salmantinismo,
al castellanismo y al extremeñismo; quizá
también influya en este sentimiento el
aislamiento geográfico que hemos padecido.
Desde 1850 hasta 1875 Béjar vive un esplendor
no conocido ni antes ni después. En este
periodo la población pasa de 4.500 a 11.000
habitantes. Se cuenta con 200 fábricas
en las que se producen 754.000 varas (unas 23.000
piezas) y se emplea a 4.000 obreros. Durante dos
décadas Béjar es el primer centro
textil lanero de España. En el último
cuarto del siglo XIX, quedamos desbordados por
Cataluña, y Béjar entra en una profunda
crisis, lo que trajo depresión y paro.
El interés cultural y educativo va creciendo
en Béjar a medida que avanza el siglo.
En 1852 le es concedida la medalla de oro del
Gobierno por su interés hacia la Instrucción
Pública.
Béjar ostenta los títulos de: MUY
NOBLE, MUY LEAL Y LIBERAL Y HERÓICA, conseguidos
por sus actuaciones a lo largo de la historia.
En los primeros años del siglo XIII, Béjar
contribuye a la reconquista de Extremadura. Participa
en la toma de Cáceres por lo que el rey
Alfonso IX le otorga el título de MUY NOBLE.
El duque de Béjar está junto a los
Reyes Católicos cuando conquistan Granada
en 1492. Isabel la Católica concede a Béjar
el título de MUY LEAL.
En la revolución que comienza en septiembre
de 1868, la ciudad se adhiere a la causa revolucionaria.
El 28 de ese mismo mes sufre cerco de las fuerzas
gubernamentales. El pueblo bejarano lucha hasta
la muerte y la ciudad no es tomada. Isabel II
abandona el trono el 29 de septiembre. El ejército
gubernamental se retira de Béjar y dos
meses después un decreto del ministro de
la gobernación, Práxedes Sagasta,
confiere a Béjar los títulos de
LIBERAL Y HERÓICA.
Béjar posee título de CIUDAD por
decreto ministerial de 27 de mayo de 1850.
Aspecto socioeconómico
El número
de habitantes que actualmente tiene Béjar
es de 15.000
La
base económica de Béjar ha sido
la industria textil. Actualmente atraviesa una
grave crisis. Los últimos años han
cerrado muchas fábricas, y no teniendo
otra fuente de ingresos distinta a la textil,
todos los servicios disponibles para los habitantes
también están siendo afectados de
forma negativa. Actualmente, con la apertura de
la estación de esquí “Sierra
de Béjar – La Covatilla-” se
está produciendo cierto resurgir económico
amparado por los ingresos del sector turístico.
|